Un grupo de 16 voluntarios de Murcia, integrado por alumnos de 2º de Bachillerato, regresó recientemente de Togo tras participar en un campo de trabajo del 14 al 23 de junio. Durante estos diez días, los jóvenes se volcaron en un proyecto de cooperación internacional que combinó el trabajo comunitario, la asistencia técnica y una profunda inmersión cultural.
Para maximizar la eficiencia de las jornadas, el equipo se dividió en tres frentes de acción claramente definidos:
Educación: Un grupo se encargó de impartir clases de español utilizando un cuadernillo didáctico.
Sanidad: Coordinados por dos enfermeros, los voluntarios realizaron tareas de atención primaria, incluyendo curas, reconocimientos médicos generales y graduaciones de vista.
Infraestructura: Un tercer equipo asumió labores de limpieza y acondicionamiento.
Además de estas líneas de trabajo, los voluntarios gestionaron la compra y distribución de productos de primera necesidad para las familias más vulnerables.
La experiencia no se limitó a la cooperación; el grupo tuvo la oportunidad de conocer a fondo la realidad del país visitando mercados locales, la catedral y, de manera muy especial, yendo a las casas de los propios alumnos.
Esta convivencia ha hecho que el equipo regrese no solo con la satisfacción del trabajo bien hecho, sino con una perspectiva de vida completamente transformada y una profunda sensibilización que marcará su futuro.







